Nuestra Historia...
"La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás,
pero ha de ser vivida mirando hacia adelante.”
Primer domingo de diciembre de 1989. En una pequeña casa en la avenida de las Américas cuatro familias se reúnen para alabar a Dios, estudiar su palabra y orar juntos.
Es el inicio de lo que hoy es el Centro Cristiano de Cuenca. Dos de las cuatro familias eran misioneros de las Asambleas de Dios que habían venido a nuestra ciudad con la visión de fundar una iglesia que presentara al Señor Jesús como la respuesta a cada necesidad. Pocas semanas después, a inicios de 1990, la familia Cornejo se integraría a este pequeño grupo. En 1993, el mismo año que se se inauguró el Liceo Cristiano de Cuenca, el pastor Jimmy Cornejo asumió como pastor asociado del Centro Cristiano de Cuenca.
Se necesitó mucho trabajo, ayuno y oración para que la iglesia se levantara y construyera su propio templo. En febrero del año 2000, la Conferencia Evangélica de las Asambleas de Dios, hace la entrega de la iglesia a los obreros nacionales designando como pastores principales a Jimmy y Aida de Cornejo.
Después de orar y buscar la voluntad de Dios, ellos enfocaron la iglesia al trabajo por la familia. A través de los años la iglesia ha crecido convirtiéndose en una iglesia influyente en la ciudad, el país y el mundo. Con seriedad y responsabilidad representa varios ministerios, materiales y herramientas internacionales para ayudar al crecimiento y madurez del pueblo cristiano.
Jimmy & Aída
Carlos & Vero
Nuestro talentoso equipo
Johnson
Lore
Luis
Joe & Emily
En que creemos
Algunos porqué:
Las celebraciones del Centro Cristiano son diferentes, hay en ellas un aire de alegría y de fiesta que en ocasiones nos sorprende, sin embargo, todo lo que hacemos tiene sustento bíblico. Muchas personas tienen preguntas acerca de la forma del culto así como las disciplinas espirituales de la iglesia.
Aquí algunas preguntas y respuestas comunes:
Porque la oración es conexión con Dios e intimidad hacia quien oras (Dios), con quién oras (la persona a tu lado) y por quién oras (otra persona). La oración es siempre escuchada por Dios. La oración nos fortalece y ayuda poderosamente a mantener una vida de santidad, en perfecta unidad con su Palabra y su Espíritu. 1 Tesalonicenses 5:17 “Orar sin cesar”.
Porque la Biblia es la palabra inspirada y revelada de Dios al hombre. Es nuestra brújula, nuestra guía, nuestro mapa, el manual de vida que tenemos. Salmos 119:172 “Hablará mi lengua tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justicia”.
Porque es una exhortación de Dios. La alabanza nos libera, nos fortalece, nos anima, nos llena de fuerzas y gozo, nos recuerda su bondad y todo lo que Dios ha hecho por nosotros. La alabanza a Dios es guerra contra las fuerzas del maligno. La alabanza trae Su dulce presencia que nos renueva, nos sana y nos motiva a seguir. Salmos 144:9 “Cantad a Jehová cántico nuevo; Su alabanza sea en la congregación de los santos”.
Porque es una expresión de un corazón agradecido. Es una señal de rendición delante de Él que nos recuerda que dependemos de Él. “Quiero, pués, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira, ni contienda”. 1 Timoteo 2:8
Porque es un mandato del Señor, contemplado a través de toda la Biblia, y un acto de obediencia a Su palabra, de modo que la iglesia pueda administrar esos fondos con sabiduría para la extensión de Su reino aquí en la tierra. “Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto -dice el Señor Todopoderoso-, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde” Malaquías 3:10 NVI
Porque el Señor Jesucristo nos mandó a dejar que los niños vayan a Él, “Porque de los tales es el reino de los cielos”, No bautizamos niños pequeños, porque es necesario que la persona sea consiente de su pecado y decida arrepentirse y bautizarse ” para perdón de pecados”, y los niños muy pequeños no pueden hacer eso
LA ORACIÓN NO SE DETIENE
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